En resumen: Salir en un medio sienta de maravilla y a veces no trae ni una mesa. Antes de perseguir prensa, críticos o influencers gastronómicos nos hacemos tres preguntas: si lo lee gente que puede venir, si encaja con el restaurante y si se va a poder saber si ha traído a alguien. La prensa tiene sentido cuando hay noticia (apertura, carta nueva, aniversario), con dossier y fotos preparados. A un crítico no se le persigue: se le facilita el trabajo y se le sirve como a cualquier mesa. A un influencer se le mira de dónde son sus seguidores, qué se paga, qué se entrega y con qué derechos, por escrito y con la colaboración marcada como publicidad. Las listas de pago, los premios con placa y la cena a cambio de «una story» no valen la pena. Una aparición que trae mesas se nota la semana siguiente en las reservas y en las búsquedas del nombre.
Salir en un medio sienta de maravilla. Lo enmarcas, lo subes a stories, te escribe tu madre (dos veces). Y a veces no trae ni una mesa. La prensa gastronómica, los críticos y los influencers gastronómicos pueden llenarte el restaurante o hacerte perder un mes entero persiguiendo una mención que no lee nadie de tu barrio. Esto es lo que miramos nosotros antes de dedicarle ni un minuto a una aparición.
Tres preguntas antes de perseguir una aparición
1. ¿Lo lee gente que puede venir?
Un reportaje en un medio de otra ciudad queda divino en la pared y no llena un martes. La proximidad va antes que el tamaño: mejor diez mil lectores de tu ciudad que medio millón repartidos por el mundo, por mucho que el medio millón luzca más en la cena de Navidad.
2. ¿Encaja con lo que eres?
Una taberna de menú del día en una lista de «restaurantes para pedir matrimonio» consigue una visita confundida, una reseña rara y poco más. El medio, el crítico o el perfil tienen que hablarle a tu cliente, no a uno que no vas a tener nunca.
3. ¿Vas a poder saber si ha traído a alguien?
Si no hay forma de medirlo, es una apuesta. A veces vale la pena apostar; lo que no vale es hacerlo sin saber que estás apostando. Cómo se va a medir se decide antes, no después.

Prensa: cuándo tiene sentido llamar a un periodista
Un periodista necesita una noticia, no un restaurante que existe (existir, existimos todos). Las tres que casi siempre lo son: una apertura, un cambio de carta y un aniversario. Para esos momentos preparamos el dossier de prensa, las fotos y la relación con los medios gastronómicos. Fuera de ellos, mandar una nota de prensa cada mes solo consigue una cosa: que dejen de abrirlas. Dónde encaja la prensa en el conjunto, junto a ferias, marcas y restaurantes, está en qué es el marketing gastronómico.
Críticos gastronómicos: no se les persigue
A un crítico no se le invita a cambio de nada ni se le escribe diez veces. Mandarle un jamón tampoco cuenta como estrategia. Se le facilita el trabajo: que sepa que existes, que encuentre la carta y unas fotos decentes sin tener que pedirlas, y que el día que venga coma exactamente igual que cualquier otra mesa. Lo demás no depende de ti, y está muy bien que sea así.
Influencers gastronómicos: qué mirar antes de decir que sí
- De dónde son sus seguidores. Si la mayoría vive lejos, ese alcance te sirve para presumir y para nada más.
- Si encaja con tu local y con tu precio.
- Qué se paga y qué se entrega: tarifa, número de piezas y fechas, por escrito.
- Los derechos de uso: si podrás usar ese vídeo en tus redes y en tus anuncios, y durante cuánto tiempo.
- Cómo se va a medir cuántas mesas trae.
Y una cosa que no es opcional, por mucho que se haga la vista gorda: una colaboración pagada tiene que ir identificada como publicidad, también cuando el pago es la cena.

| Vía | Cuándo tiene sentido | Qué cuesta | Cómo se mide | Error típico |
|---|---|---|---|---|
| Prensa gastronómica | Con noticia: apertura, carta nueva, aniversario | Dossier, fotos y tiempo; no se paga | Búsquedas del nombre y reservas la semana siguiente | Nota de prensa mensual sin noticia |
| Críticos | No se persigue: carta y fotos a mano, servicio igual que a cualquier mesa | Nada | La reseña, si llega | Invitar, insistir o mandar un jamón |
| Influencers | Perfil de tu ciudad, que encaje con tu local y tu precio | Tarifa o cena + piezas, fechas y derechos de uso, por escrito | Plato, código o pregunta al reservar («¿cómo nos has conocido?») | Seguidores lejanos, nada escrito, sin marcar como publicidad |
| Listas y premios de pago | Nunca | La cuota o la placa | No se puede | Confundirlo con prensa |
Lo que no vale la pena perseguir
- Las listas de «los diez mejores» en las que se entra pagando.
- Los premios que te escriben para decirte que has ganado y, de paso, cuánto cuesta la placa.
- Los perfiles con muchos seguidores y ningún comentario de alguien de tu ciudad.
- La cena a cambio de «una story», sin nada escrito.
Cómo saber si ha traído mesas
- Preguntar al reservar: «¿cómo nos has conocido?». Es gratis, se tarda cuatro segundos y casi nadie lo hace.
- Un plato, un menú o una palabra que solo salga en esa publicación.
- Mirar las reservas y las búsquedas del nombre del restaurante en Google los días siguientes.
Nuestra regla es sencilla: una aparición que trae mesas se nota en la semana siguiente, en las reservas y en las búsquedas del nombre del local en Google. La que no las trae deja fotos bonitas, un marco en la pared y poco más. Si no hay manera de medirla antes de decir que sí, casi seguro que no valía la pena perseguirla. Dónde encaja la prensa entre el resto de canales (y por qué no es el primero) está en la guía de marketing para restaurantes.
Preguntas frecuentes
Antes de invertir en prensa o en influencers
¿Cuánto cobra un influencer gastronómico?
Depende de su alcance y de lo que se le pida. Por eso se negocian a la vez la tarifa, el número de piezas y los derechos de uso, y se deja por escrito.
¿Sirve invitar a cenar a cambio de una publicación?
Puede servir si el perfil es de tu ciudad y encaja contigo. Aun así es una colaboración: conviene acordar qué se publica y cuándo, y tiene que ir identificada como publicidad.
¿Cuándo hay que mandar una nota de prensa?
Cuando hay una noticia: una apertura, un cambio de carta o un aniversario. Con el dossier y las fotos preparados antes de enviarla, no después.
¿Trabajáis fuera de Barcelona?
Sí. Trabajamos en Barcelona y Cataluña, y también en Madrid, Valencia, Málaga y el resto de España.